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Falsificación de títulos puede crear un caos en el sistema hipotecario

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Escrito por Roque González Vera   
Martes, 15 de Junio de 2010 20:07

Título de propiedad como garante

El título de propiedad es un documento fundamental en la identificación de una finca y como tal se convierte en garante en los créditos hipotecarios. La falsificación de los títulos pone en peligro la credibilidad que otorgan tales documentos.

Juan Peroni Cazal, titular del Fondo Ganadero, expresó preocupación por el problema que afecta a Agropecuaria Ka’i rague. “Es una empresa que desde 1976 opera con el Fondo Ganadero, el título de propiedad de la firma es incuestionable y fueron estudiados en detalle ante cada solicitud de crédito. Los documentos de la firma son absolutamente legítimos”.

El presidente del Fondo Ganadero alertó sobre el peligro que cierne sobre las garantías hipotecarias. “El título de propiedad es la base de los préstamos hipotecarios. Es un documento que debe gozar de credibilidad, pero en este momento tenemos un valor relativo porque se puede desconfiar de su legitimidad”.

Agregó el ingeniero agrónomo que “la falsificación o adulteración destruye los cimientos de la producción y causa temor en las entidades financieras. Se tiene entre manos una bomba de tiempo si continúa la impunidad en maniobras donde también se prestan funcionarios judiciales corruptos”.

Peroni Cazal reclamó la protección del Estado a la figura que representa el título de propiedad. “Se debe combatir la falsificación y los organismos de control deben intervenir con firmeza para combatir este delito. Muy especialmente cuando existen sospechas en torno a magistrados o funcionarios judiciales”. Finalmente, expresó que el equipo jurídico del Fondo Ganadero recibió instrucciones de  brindar asistencia a productores que enfrenten una situación similar a que hoy tiene Agropecuaria Ka’i rague.

Inversiones sanas

Agropecuaria Ka’i rague es propiedad de Massimo Coda, tiene una superficie de 9.400 hectáreas, de las cuales 1.860 hectáreas se encuentran bajo protección del Decreto 1977, del 11 de marzo de 2004. Dentro de la propiedad se encuentran casi cuatro mil hectáreas de monte alto, que es el verdadero objetivo de la incursión realizada por usurpadores.

Paraguay necesita inversiones dirigidas a producción sustentable, como es el caso de Agropecuaria Ka’i rague. El interés de inversionistas tropieza con el grave problema de desprotección por parte del Estado paraguayo. Este grave problema se convierte en un factor que desalienta a personas que en definitiva arriesgan su dinero. Resulta desalentador comprobar que las mismas instituciones del Estado están complicadas en el negocio.

Teniendo en  mano una orden judicial emitida por la jueza Nilse Ortiz, el actuario Gustavo Martínez Villamayor ingresó en la finca 384 de Capitán Bado y puso en posesión de la propiedad a Juan Carlos Villalba, ex intendente de Lambaré.

Esto sucedió el 5 de febrero pasado, dentro del predio de Agropecuaria Ka’i rague SA. La comitiva tuvo resguardo policial y el acompañamiento del abogado Jorge Espínola. Detrás de ellos un grupo de 12 personas desplegó el equipo necesario para iniciar el desmonte.

La orden judicial disponía una diligencia en la finca 1.506 del distrito de Villa de San Pedro, en la localidad de Arroyo Blanco. El agrimensor Hipólito Salinas era responsable de localizar la propiedad en cuestión.

Si la resolución de la jueza Nilse Ortiz ubicaba la fracción en el distrito de Villa de San Pedro, ¿que hacían su actuario y comitiva en Capitán Bado?

El funcionario judicial y los agentes policiales podrían argumentar que todo fue objeto de confusión, pero el agrimensor Hipólito Salinas es un profesional. En el momento de ingresar en la propiedad de Ka’i rague tenía perfectamente claro que no estaba en la finca 1.506 de Villa de San Pedro.

Agropecuaria Ka’i rague es propietaria de casi cuatro mil hectáreas de monte alto y el objetivo de los usurpadores es simplemente extraer madera.

Una vez dentro de la propiedad, imponer hechos consumados: los propietarios perderían tiempo en los estrados judiciales demostrando la legitimidad de sus documentos, mientras la madera se comercializaba. Una maniobra burda, pero eficiente en el momento de robar.

A juzgar por los cuestionamientos a Juan Carlos Villalba en la administración de la Municipalidad de Lambaré, se podría pensar que tiene experiencia en actos irregulares.